Como todo en la vida, hay ocasiones en que parece que es cuestión de decirlo y todo estará hecho. Parecía tan sencillo como tomar la decisión de empezar a escribir de nuevo, sin embargo, volver a hacer esto parte de nuestra practica diaria no lo es. Tal parece que los años sí nos alcanzaron junto con las responsabilidades y prioridades que te toman horas y horas de tu tiempo, o tal vez no, quizás es sólo que hoy en día busco pretextos para no volver a una de las cosas que más amaba porque aunque LO AMABA, escribir me sigue remontando a aquellos años donde había una YO bastante rota. Seguro hay aún muchas cosas por sanar y tantos miedos por enfrentar, no podemos correr siempre de lo que fuimos.